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El programa de hoy celebra el día del nacimiento de la venerada Bodhisattva Quan Yin (vegana), también conocida como la Bodhisattva Avalokitesvara. Nos complace presentar selecciones de “Meditación sobre el órgano del oído,” en el Sutra Surangama traducido al inglés por Upsaka Lu K’uan Yu, donde la Bodhisattva Avalokitesvara expone cómo Ella adquirió cuatro virtudes absolutas, derivadas de la meditación del Sonido.Meditación sobre el órgano del oído“[…] Usé un solo órgano penetrante que condujo a mi realización mediante la facultad de oír, mi cuerpo y mente abarcando todo el reino del Dharma en el cual enseño a todos los seres a concentrar sus mentes en invocar mi nombre. Los méritos que siguen son iguales a los derivados de invocar los nombres de todos estos Bodhisattvas. La Venerada del Mundo, mi único nombre no difiere de esos incontables, debido a mi práctica y disciplina que condujeron a mi verdadera iluminación. […] Venerada del Mundo, debido a mi Comprensión Perfecta, que llevó a mi logro del Camino Supremo, adquirí cuatro inconcebibles virtudes absolutas. Cuando realicé la mente auditiva que era la más profunda, la Esencia de la Mente (es decir, el almacén Tathagata) se desligó de la audición y ya no pudo dividirse por ver, oír, sentir y conocer y así se volvió un Bodhi puro y limpio, precioso y omnipresente. Por eso puedo asumir diferentes formas maravillosas y dominar un número incontable de mantras esotéricos. Puedo aparecer con una, tres, cinco, siete, nueve, once y hasta 108, 1000, 10000 y 84000 rostros soberanos (cakra); con dos, cuatro, seis, ocho, diez, doce, catorce, dieciséis, dieciocho, veinte, veinticuatro y hasta 108, 1000, 10000 y 84000 brazos haciendo varios gestos (mudras); y con dos, tres, cuatro, nueve hasta 108, 1000, 10000 y 84000 ojos preciosos limpios y puros, ya sean compasivos o iracundos y en un estado ya sea de quietud imperturbable (dhyana-samadhi) o de sabiduría absoluta (prajna) para salvar y proteger a los seres de modo que puedan disfrutar de gran libertad. Debido a mi meditación por medio de (el órgano de) la audición, que resultó en mi desvinculación de los seis datos sensoriales, como un sonido que atraviesa muro sin impedimento, puedo, con cada aparición y con la ayuda de cada mantra, otorgar ausencia de temor a los seres (que sufren) en países tan incontables como polvo en las diez direcciones en las cuales soy considerada como la Dadora de Valentía. Debido a la perfección que obtuve al sublimar el órgano apropiado, los seres en los países que visito (abandonan sus deseos y apegos y) ofrecen sus cuerpos y tesoros para implorar mi compasión. Como he realizado la mente del Buda y alcanzado lo Último (Realidad) puedo hacer ofrendas a los Tathagatas en diez direcciones y satisfacer a los seres en los seis mundos que buscan […] samadhi, larga vida e incluso Parinirvana.Como el Buda ahora pregunta sobre el mejor medio de perfección, mi método que consiste en regular el órgano de la audición para aquietar la mente y entrar en la corriente de meditación que conduce al estado de Samadhi y al logro de la Iluminación, es el mejor. El Venerado del Mundo, ese Buda elogió mi excelente método de perfección y me dio, en presencia de la asamblea, el nombre de Avalokitesvara. Debido a mi total (función absoluta de) audición, mi nombre es conocido en todos lados. Entonces, el Buda, desde Su trono de león, emitió desde los cinco miembros de Su cuerpo, rayos de Luz que alcanzaron e iluminaron las cabezas de los Tathagatas y Bodhisattvas incontables como polvo en las diez direcciones. A su vez innumerables Tathagatas enviaron de regreso rayos de Luz que iluminaron las cabezas del Buda, grandes Bodhisattvas y Arhats en la asamblea, haciendo que los bosques y arroyos entonaran el Dharma y rayos de Luz incontables se entrelazaran en redes preciosas, un espectáculo nunca visto antes. Como resultado, todos (los Bodhisattvas y Arhats en la asamblea) realizaron el Samadhi del Diamante. Al mismo tiempo, lluvias de flores de loto verde, amarillo, rojo y blanco, convirtieron todo el espacio en una extensión de siete colores e hicieron que montañas, ríos y la gran Tierra desaparecieran y todos los otros reinos incontables se fundieran en un solo universo lleno de cantos y recitaciones”.











